Conformación y acciones del Colectivo de Arquitectas en Defensa de las Tierras Publicas
- Arq. Adriana Guevara

- 28 mar 2022
- 16 min de lectura
Actualizado: 17 nov 2023
Hacia la construcción de una solidaridad territorial
Mg. Arq. Adriana Guevara y Arq. Bárbara Rossen para Revista Habitat Inclusivo N°18
A través de este escrito presentamos al Colectivo de Arquitectas en Defensa de las Tierras Publicas y las acciones que está llevando a cabo para difundir, concientizar y frenar la venta de tierras públicas promovidas por el gobierno de CABA en el llamado Distrito Joven, tierras en la costanera norte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Las mismas están concesionadas desde la década del 90, por lo que gran parte de la comunidad perdió la relación con las mismas.
Es un escrito en primera persona, ya que las autoras forman parte del Colectivo, y habla sobre la creación de éste y sus primeras acciones, focalizando en el acontecimiento que significó la Audiencia Pública, acción que fue promovida, alentada y relevada por el mismo.
Este tipo de acciones generan un tipo de ciudad, global y urbanalizada, que solo responde a los deseos del mercado. Ante el avasallamiento de derechos que conllevan estos procesos, surgen también asociaciones como este Colectivo, quienes, a través de acciones de resistencia fomentando la participación y la reflexión urbana y organizando activaciones en este territorio en disputa, proponemos reconectarnos con la identidad porteña, consolidando el imaginario de parque público ribereño 100% verde.
1. Presentación
Hasta hoy, el carácter ancilar de la arquitectura estuvo siempre acompañado del gran capitalismo inmobiliario. Ahora en cambio, incluso al nivel de la profesión, se ve la necesidad -ni ingenua ni utópica- de construir según normas comunes. Y con ello la posibilidad de incentivar la cooperación y la libertad, la igualdad y la solidaridad, y arrancarle la ciudad, en su pluralidad singular, a la homogeneización forzada que el capital le quiere imponer (1).
Durante la primavera de 2020 nació el Colectivo de Arquitectas en Defensa de las Tierras Públicas (CdA). Surgió para promover la conciencia sobre la ciudad, específicamente sobre la intención de venta del patrimonio en común que realiza el gobierno de CABA, en este caso de los sectores 4 y 5 del nuevo “Distrito Joven”, a través de la ley 6.289 (2) aprobada en 2019 por la Legislatura, ya que, como profesionales, sentimos que es nuestra responsabilidad alertar y difundir sobre este tipo de operaciones de mercantilización de la ciudad.
Desde la conformación del Colectivo hemos logrado importantes avances hacia la visibilización y puesta en agenda pública de estos temas. Estamos en constante crecimiento, el que sostenemos respetando y valorando nuestra identidad como colectivo profesional de mujeres arquitectas, quienes ejerciendo la disciplina desde distintas perspectivas y ámbitos laborales, decidió unirse en pos de un objetivo en común. Nos propusimos ofrecer argumentos sólidos, claros y técnicamente fundamentados que permitan ampliar el debate y el conocimiento ciudadano sobre este tema, respetando el carácter apartidario y diverso del grupo.
Nuestra voz es una voz técnica, pero también poética y social. Buscamos transmitir y generar empatía desde nuestros conocimientos, es una voz propositiva que tiende a generar lazos. Una voz-mujer-arquitecta, que entiende que el común es una construcción colectiva, y que hay otras maneras de hacer ciudad que no tengan que ver solamente con lo que define el mercado inmobiliario.
Por tal motivo, decidimos hacer un llamado a la reflexión de los y las legisladores de CABA, y de manera extensiva a la ciudadanía, porque entendemos que la ley 6.289 y el proyecto propuesto vulnera derechos urbanos y ambientales.
Como sabemos que es difícil identificarse con lo que no se conoce, uno de nuestros primeros objetivos fue poner en conocimiento a la ciudadanía del proyecto que el gobierno pretendía llevar a cabo, advirtiendo sobre los derechos que vulnera y alentando a que todos y todas se apropien del reclamo, haciéndolo un objetivo en común.
Previamente, durante y con posterioridad a la Audiencia Pública que se realizó con respecto a la ley, debatimos y llevamos adelante diversas acciones a fines de reconectar el lazo entre este sector de la ciudad, a la que los ciudadanos tienen impedido el paso que desde hace tantos años. ¿Cómo recomponer los imaginarios posibles para un territorio que nos fue vedado? ¿Cómo recuperar la identidad perdida, diluida, por los negocios urbanos realizados en ese sector?
A través de la problematización que abren estas preguntas, fuimos generando lazos con otras organizaciones, y actualmente (3) estamos abocadas a la consolidación de un Proyecto de Iniciativa Popular para realizar en el sitio un parque costero ribereño, 100% verde y accesible.

2. Acciones y asociaciones
Desde su origen, el Colectivo se organizó de un modo horizontal y plural. Para eso trabajamos en diferentes comisiones (argumentos, difusión, acciones, etc.), las que no son taxativas sino inclusivas. Las acciones que llevamos adelante buscan fomentar la construcción de nuevos imaginarios de hacer ciudad, que sean posibles, inclusivos y plurales.
En ese sentido, la primera de las acciones ocurrió en septiembre de 2020, ya que la creación del Colectivo tuvo como fin buscar adhesiones a la carta que se presentó a los y las legisladores de CABA, alertando sobre las acciones que se estaban tomando en los predios en cuestión.
A partir de ese momento comenzamos una campaña para visibilizar la posibilidad que tenían todos y todas lxs habitantes de CABA para presentarse a emitir su opinión sobre la ley 6.289 en una Audiencia Pública. Para eso, se generó un reservorio de argumentos técnicos, históricos, ambientales, antropológicos y urbanos, que fue puesto a disposición de todas las que nos presentamos en la audiencia, y para quienes nos los solicitasen. La idea era construir un conocimiento colectivo, y ponerlo a disposición para que el mismo circulara de una manera directa, simple y efectiva.
Durante la Audiencia, cuya convocatoria constituyó un hecho inédito tanto en la cantidad de inscriptos como en los días que duró (4) , no sólo nos presentamos 76 de nosotras (5) , oponiéndonos al proyecto de ley desde diferentes puntos de vista, sino que también relevamos la misma y comunicamos los resultados desde nuestras redes.

Una vez finalizada la audiencia, continuaron nuestras acciones de difusión, presentándonos ante diferentes medios (programas de tv, canales de YouTube, radio, prensa, paneles de discusión sobre la ciudad, podcasts) para seguir advirtiendo sobre el proyecto que se pretendía llevar a cabo.
Detectamos que el imaginario acerca del disfrute del río no está vigente en la mayoría de los y las habitantes de la ciudad, pérdida ocasionada en gran parte por el tiempo que hace que estos terrenos están concesionados. Por lo que nos pusimos a pensar en modos de reanudar este imaginario perdido, no solo a través de la generación y difusión de imágenes de una ciudad posible, con un parque 100% publico, ribereño, accesible.

En ese marco, armamos una acción de activación territorial en la que visibilizamos un circuito 4k que se puede recorrer en el sitio tal y como está ahora (con las concesiones vigentes, sin poder ingresar a sus predios). Para tal evento, relevamos el lugar marcando postas, que fueron presentadas en marzo de 2021, a través de una caminata en la que se iban indicando los sitios que se plantean privatizar, así como la altura de los edificios propuestos por el proyecto.

La exposición que fuimos teniendo, y la devolución que fuimos recibiendo, hizo que nos acercásemos a diferentes espacios y organizaciones que piensan el territorio de un modo similar al nuestro, como una construcción colectiva que se basa en el deseo, y que es inclusiva a las disidencias. Una manera de construir la ciudad que no solo se basa en el mercado inmobiliario, tratando de que la ciudad no sea solo una “abstracción concreta” (Brenner, 2013) de las relaciones socioespaciales del capitalismo (6).
En ese sentido, y asociadas a la Defensoría del Pueblo, fuimos parte del proyecto “Plantamos Memoria” que se llevó a cabo el 24.03.21, plantando árboles en el sector más comprometido por el proyecto que se pretende llevar a cabo.

Hemos continuado realizando acciones de concientización a través de cartas, que conforman informes técnicos, sobre los desvíos en los proyectos de infraestructura de la zona (carta a Aysa de noviembre 2020), y a la Legislatura en el momento del inicio de las sesiones del 2021, la que contó con el apoyo de arquitectos y arquitectas que no forman parte del Colectivo. Asimismo, el 13 de marzo de 2021 fuimos parte de una firma conjunta con otras organizaciones en vías a lograr un proyecto de Iniciativa Popular para dejar sin efecto la ley 6289, que admite la venta y privatización de las tierras públicas de Costa Salguero, y realizar un parque público como el que creemos necesita nuestra ciudad. A partir de ese momento iniciamos una campaña para juntar firmas y llegar a las 40.000 que son necesarias para que ese proyecto sea viable (7) , ya que, a pesar de que el 27 de abril de 2021 se declaró la inconstitucionalidad de la Ley 6.289 por ser contraria a los artículos N° 63, N° 89 incisos 4 y 6 y N°90 de la constitución de la Ciudad, existe desde el gobierno de la ciudad la voluntad por apelar esta decisión, en donde la renovación del contrato de concesión es parte de una estrategia para alargar los tiempos mientras se prepara la apelación. El tiempo también podría funcionar como un diluyente de la memoria, pero no pensamos permitir eso.

3. El proyecto propuesto y la Audiencia Pública
Las políticas locales pueden hacer mejor o peor la vida de la gente. Hay muchas decisiones… hechas a nivel local, que pueden afectar de manera diferencial la calidad de vida de las personas. El alcance al que dichas decisiones hayan respondido a las necesidades de los relativamente desfavorecidos ha sido resultado de presiones políticas locales y de la manera en que los problemas se hayan enmarcado. La esperanza que subyace en la discusión sobre la ciudad justa es que pueda cambiar la retórica alrededor de las políticas urbanas desde un interés particular en la competitividad a un discurso sobre la justicia . (Fainstein, 2013)
Desde hace 30 años que los predios de Costa Salguero y Punta Carrasco se encuentran concesionados. Como ya hemos indicado, estas concesiones llegaban a su fin en abril de este 2021, pero fueron renovadas automáticamente por un año en el contexto de la pandemia. Anticipándose a este momento, se convocó a un concurso de ideas para pensar en opciones de apropiación y uso de ese espacio en común a los y las arquitectos y arquitectas que quisieran participar del mismo. Así fue como se realizó el Concurso Nacional de Ideas Buenos Aires y el Río “Parque Salguero” Distrito Joven CABA, una convocatoria promovida por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y organizada por la Sociedad Central de Arquitectos (SCA) y la Facultad de Arquitectura Diseño y Urbanismo de la UBA (FADU) . Este concurso invitaba a los participantes a desarrollar ideas urbanas integrales para el Conjunto “Costa Salguero – Punta Carrasco” del Distrito Joven en sus 32 hectáreas y 2.535 metros lineales de extensión sobre el río de la Plata (10).
Los sectores 4 y 5 (Punta Carrasco y Costa Salguero) estaban destinados a espacios verdes recreativos pero el GCBA propone un cambio en la normativa urbanística para admitir emprendimientos inmobiliarios. Hay que aclarar que durante el 2019, se había aprobado una Ley que admitía la venta de estas tierras sujeto a un concurso, la que no era constitucional, pero pasó inadvertida. Las bases del concurso del que estamos hablando proponen usos no permitidos por el código de planeamiento e instala una falsa legitimidad. Utilizaron a la matrícula como validadores, mientras tramitaban el cambio de normativa a través de la ley 6.289.
La propuesta presentada por los arquitectos Joan Marantz y Alex Gazzo Huck y el licenciado en Planificación y Diseño del Paisaje, Gabriel Burgueño Galván, obtuvo el primer puesto (11). El segundo premio fue para el proyecto del arquitecto Adrián Albino Russo y la licenciada en Planificación y Diseño del Paisaje, Ana Clara Valeria García Ricci. La propuesta del arquitecto Alan German Revale y el licenciado en Planificación y Diseño del Paisaje Mateo Guillermo Enrique se hizo acreedora del tercer puesto. Sin embargo, el proyecto que se pretende llevar a cabo es el propuesto por el arquitecto Federico Menichetti y la arquitecta Valeria Franck, quienes en la apertura de la Audiencia fueron presentados como “los ganadores del concurso”, probablemente porque en el cuadro de usos que presentan, se detecta que el proyecto está en consonancia con los deseos del gobierno de la ciudad.



Los concursos arquitectónicos son dispositivos que ofrecen posibilidades materiales o inmateriales (construcción o reflexión sobre un sitio) a la comunidad arquitectónica, mientras ponen en la agenda profesional determinados sectores de la ciudad a los que se quiere transformar. Estos concursos no suelen estar abiertos a todos y a todas, pudiéndose presentar solamente quienes sean miembros de la Sociedad Central de Arquitectos. La SCA también formó parte del desarrollo de las bases de este concurso, en forma conjunta con el gobierno de CABA y con la FADU-UBA, aun cuando este proyecto no había sido aprobado por su Comisión Directiva. Al respecto, el Arq. Darío López, presidente de la SCA hizo su descargo en la Audiencia Pública (12) , así como el Consejo Profesional CPAU. Esta Audiencia Publica inició sus sesiones (13) el día 27 de noviembre de 2020, con un récord de 7.044 inscriptos. La misma se abrió con discursos de especialistas invitados por la legislatura, un total de 24 expositores, en la que llamó la atención la ausencia del vicedecano de la FADU UBA, quien estaba invitado para hablar en nombre de esa institución.
“Parque Salguero es un proyecto abierto y participativo” “Es el resultado de un concurso nacional de ideas”, fueron frases que emitió Álvaro García Resta, Secretario de Desarrollo Urbano del GCBA, quien abrió las exposiciones de los especialistas convocados por la legislatura, presentándonos la primera de las apropiaciones y resignificaciones discursivas por parte de funcionarios del GCBA emitidas durante las jornadas. Considerar que un Concurso de Ideas es lo que hace que un proyecto sea abierto y participativo es pensar que lo participativo solo circula entre especialistas, y de esos especialistas, solo aquellos que pertenecen a la SCA y que, además, deciden participar en un Concurso cuyas bases iban en contra de la constitución de la ciudad y de su Plan Urbano Ambiental. Asimismo, presentar a un concurso nacional de ideas como validador de la posibilidad de modificar leyes sobre el espacio público, es, al menos, novedoso e inquietante.
En su interesante discurso de apertura, García Resta también dijo que “Si mucha gente se siente segura en un parque es un buen espacio público” introduciendo el concepto de inseguridad que retomó Agustina Señorans desde su rol de asesora en materia de Género del gobierno de CABA, tal y como fue presentada en la orden del día: …” Los espacios en desuso, oscuros, alejados, poco conectados con el resto de la ciudad son peligrosos por su falta de movimiento y conectividad. Y esos espacios por lo general las mujeres los evitamos. El proyecto está iluminado, de fácil acceso, presenta usos múltiples. Las mujeres nos sentimos más seguras y nos apropiamos de estos espacios».
En estas palabras de inicio de la Audiencia Pública, queda demostrado que el territorio en disputa son las tierras públicas, pero también la construcción de sentido común a través de la apropiación de discursos progresistas, incluso haciendo caso omiso a las leyes para favorecer un negocio inmobiliario. Un desfasaje en el reparto simbólico que se produce en estos tiempos pos-posmodernos: ya nada debe sacrificársele a la ley para que los beneficios de algunos individuos sean máximos (14).
Asimismo, ese mismo concurso se transforma en un validador de leyes que posibilitan realizar cambios en la ciudad, incluso invisibilizando al verdadero proyecto ganador y eligiendo a otro más acorde a sus fines. También, el apoyo de algunos integrantes de la SCA y de la FADU-UBA se convierte en el respaldo de “instituciones prestigiosas” (15) , generando una mirada construida sobre esos espacios, validando sus prácticas de privatización. Y, acaso la destrucción creativa más inesperada, un proyecto con fines inmobiliarios serviría para traer tranquilidad a las mujeres, generando “seguridad”.
La última de estas apropiaciones discursivas tiene que ver con su título. Llamar “Distrito Joven” (16) al sector que comprende la Costanera Norte, desde la Reserva Ecológica-Ciudad Universitaria hasta Costa Salguero, para proponer y fomentar proyectos que proponen la especulación inmobiliaria, resulta inquietante. ¿Qué será lo que se propone como joven? ¿El consumo de bienes inmobiliarios de lujo? ¿La privatización de tierras públicas? ¿La negación de las leyes para generar acciones urbanas basadas en el movimiento de capital?
Estas reapropiaciones simbólicas no son neutras. Las detectamos en los discursos de los funcionarios del gobierno de CABA en el inicio de la Audiencia Pública y son parte de una apropiación discursiva que niega lo que está a la vista, apoyadas por un blindaje mediático inédito. Sin embargo, la Audiencia constituyó un acontecimiento inesperado, tanto por la cantidad de inscriptos como en la calidad de los argumentos presentados. Se anotaron 7044 ciudadanos, se presentaron 2004 argumentos, con un 97% de ciudadanos y ciudadanas que se manifestaron en contra de la ley que pretende vender las tierras de Costa Salguero, entre los que se destacaron los del ex constituyente Elio Brailovsky, que remarcó que el artículo 8 de la constitución de CABA se hizo pensando en estas tierras y para impedir su venta una vez que se vencieran las concesiones, mientras que un funcionario de la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil) presentó un informe en donde se observa al proyecto presentado, ya que el mismo “atenta contra la seguridad aeronáutica”. Así y todo, desde el gobierno de CABA se niega a esta realidad e insiste con que la venta de los terrenos públicos (irrecuperable, irreversible) es la única manera que tienen para poder subvencionar el parque que proponen.

Los argumentos que fueron desarrollados durante la audiencia en contra del proyecto se pueden clasificar entre: • Falta de espacios verdes (23%) • Recuperar el río (21%) • Frenar la venta de los espacios públicos (15%) • Inconstitucionalidad de la ley (12%) • Respeto al ecosistema (6%) • El proyecto genera una barrera entre el río y la ciudad (6%) • El proyecto vulnera leyes (PUA (17), otras leyes) 5% • Cambio climático (5%) • Estafa electoral (6%) A favor de la ley, los argumentos rondaron entre • Los usos residenciales y otros le otorgan vitalidad y seguridad al sitio (aprox 1%) • El proyecto está avalado por instituciones como FADEA- SCA – FADU-UBA (aprox 1%) • Estamos recuperando tierras que no teníamos (aprox 1%)
La posición del Colectivo de Arquitectas fue plural, con diferentes argumentos en contra de la ley. El proyecto que la avala propone que en estas tierras de dominio público se admitan usos privados con una capacidad constructiva en el 35 % de la superficie, lo que permitiría la posterior venta y construcción de edificios entre medianeras de viviendas y oficinas a lo largo de 800 m generando una barrera física y social. Si bien propone una parte de parque sobre el rio, inevitablemente se convertirá en el patio trasero de estas viviendas de lujo. Esta es la discusión, la apropiación privada de los espacios públicos. La venta a privados de las mejores tierras públicas de Buenos Aires, vulnerando derechos.
Por otro lado, todo cambio de normativa tiene que encuadrarse indefectiblemente dentro de sus normas superiores y la Constitución de la Ciudad, el pacto social más grande que ha alcanzado la sociedad. debe cumplirse. En la misma se ordena en su art. 8 que: “los espacios que forman parte del contorno ribereño de la ciudad son públicos y de libre acceso y circulación”. Asimismo, en el Capítulo IV “Ambiente” establece “la protección e incremento de los espacios públicos de acceso libre y gratuito, en particular la recuperación de las áreas costeras y garantizar su uso común”. Y en el mismo sentido, lo reitera la ley marco de esta ciudad, el Plan Urbano Ambiental, y que establece en su art. 9: que se deben destinar a uso público los predios de dominio estatal que se desafecten en las riberas ̈. La ley también vulnera aspectos históricos que nos dan la identidad de porteños y porteñas. Esta ciudad nace sobre el Río de la Plata, la Costanera Norte fue diseñada en 1925 como paseo público costero dentro de un proyecto orgánico integral para darle identidad al espacio en común. Es pieza esencial de nuestro paisaje natural para pasear, respirar, ver el horizonte y el amanecer. Consideramos que es imprudente continuar desprendiéndose de un recurso tan escaso y no renovable como la tierra pública, entendiendo que la ciudad tiene definida en su matriz aquellos espacios que son para uso común y aquellos que son para uso privado. Los emprendimientos privados se construyen en terrenos privados y las tierras públicas deben ser destinadas a usos y necesidades públicas, tan simple como eso.
Por otro lado, proponer usos del sector privado en tierras públicas alegando que los usos mixtos favorecen a la seguridad es una distorsión conceptual que vulnera principios de equidad.
Estamos transitando una pandemia y una crisis climática, de la que desconocemos las consecuencias. En este contexto, la fragilidad del bienestar urbano y la importancia que tienen los espacios verdes para la salud y la sustentabilidad biocultural hacen que consideremos imprescindible la lucha por mantener en el acervo común a estos terrenos. Nuestro objetivo es concientizar y realizar acciones para lograr el compromiso de sustentabilidad con las generaciones futuras, construir una conciencia urbana que implique una solidaridad territorial.
4. El Colectivo
“Apelando a la Constitución de la Ciudad, y al más profundo sentido de solidaridad con las generaciones futuras, solicito el archivo de este proyecto de Ley y la preservación de la totalidad de las tierras para la construcción de un parque público para el disfrute de todxs.” Frase de cierre de las integrantes de la CdA en las exposiciones de la Audiencia Publica
Durante el último cuatrimestre del 2020 se consolidó el Colectivo de Arquitectas en Defensa de las Tierras Públicas del que formamos parte las autoras de este escrito. El mismo nace como respuesta espontánea entre un grupo de colegas que ejercemos la disciplina y trabajamos en la construcción de la ciudad desde la actividad privada, la función pública, la universidad, distintas asociaciones profesionales y comunitarias y que coincidimos en que el proyecto que propone normas urbanísticas y usos privados en las tierras públicas ribereñas de Costa Salguero y Punta Carrasco, es de una gran injusticia urbana, social y ambiental. La creación del Colectivo desde nuestra profesión y a través de nuestra mirada de género nos permite construir colectivamente desde un lugar en común, a la vez de definir nuestra identidad.
Esa identidad se fue consolidando a través de nuestras acciones, nuestra comunicación y también ante nuestras presentaciones en la Audiencia Pública, en la que la repetición de la frase de cierre al finalizar cada una de nuestras intervenciones, generaba una emoción que, a modo de mantra, iba reforzando y remarcando nuestra construcción como un colectivo de activistas profesionales, sociales, políticas. Tenemos distintos saberes, trayectorias y afinidades partidarias, pero la misma capacidad de construir unidad en la diversidad. Esa es nuestra riqueza.
Somos arquitectas que estamos en red. Muchas de nosotras ya formaban parte de SoyArquitecta.net, y gracias a activar estas relaciones, en el origen de este Colectivo y en menos de 72 horas se redactó una carta dirigida a los y las 60 legisladores, juntándose 342 firmas de colegas para visibilizar técnicamente lo que estaba ocurriendo, y alertar sobre la importancia de preservar las escasas reservas de suelo urbano existentes para el presente y para las generaciones futuras.
Tenemos una estructura de rizoma, no jerárquica y transversal, que ha logrado que podamos consolidar una unidad en la diversidad. Queremos multiplicarnos, visibilizar, conmover, despertar, sumar.
El proyecto que está en debate nos interpela. El predio involucra 32 hectáreas sobre la costa del Río de la Plata, probablemente nuestra mejor geografía, nuestro paisaje más identitario. Si se aprobara la norma para la construcción de edificios y la venta del 35 % de estas tierras las perderíamos definitivamente.
Sabemos que el camino es complicado, ya que el gobierno cuenta con mayoría propia en la cámara y tienen pensado apelar a la sanción de inconstitucionalidad de la ley, mientras han encarado acciones de infraestructura en vías a llevar adelante el proyecto (18). Pero creemos que nuestra lucha va más allá del resultado. Tiene que ver con generar un espacio para pensar y mostrar que hay otras maneras de producir ciudad: en conjunto, a través del deseo, desde una mirada técnica, poética y social, que active a nuestra identidad porteña en relación con el río. Y, en ese camino, revele procesos de extractivismo urbano, acallados por la prensa, apañados por las instituciones, de un modo claro y empático.
El contexto global actual producido por la pandemia hizo que se evidenciara la necesidad que tenemos de espacios públicos de calidad. En una ciudad en la que el nuevo código de edificación permite viviendas de 18 metros cuadrados, el tener un parque público ribereño, 100% verde, se hace imprescindible.
Estamos en esta patriada ciudadana para recuperar definitivamente el carácter común de estos predios, a través de un proyecto de gestión costera integral, que comprenda el carácter de corredor biocultural que tiene el sitio. Estamos convencidas de que un proyecto de esta índole va a favorecer el desarrollo y el crecimiento de la Ciudad, reforzando los lazos identitarios de sus habitantes con el río.
En las ciudades contemporáneas los espacios públicos son una oportunidad para garantizar la justicia espacial (Fainstein, 2013). Es donde ocurre la vida comunitaria, se produce el intercambio y se construye identidad colectiva. Los espacios en común cumplen distintos roles para los y las diferentes habitantes, pero para todos y todas son motivo de orgullo, de placer, de integración social y de calidad ambiental.
Por eso entendemos que esta defensa es urgente, sabiendo la trama que sostiene esta defensa es por el modelo de ciudad en donde vamos a vivir. No sólo se está discutiendo el dominio de un terreno en la costanera, se está discutiendo que tipo de ciudad queremos. La costa de Buenos Aires es nuestro paisaje natural y todos tenemos derecho a la ciudad y a la belleza, por lo que pedimos recuperarlo con un parque público.
Es la oportunidad de la reparación histórica y de asumir la responsabilidad política.
Bibliografía
BRENNER, N., (2013). “Tesis sobre la urbanización planetaria”, Nueva Sociedad N°243, 38-66
DUFOUR, D-R., (2005). “La responsabilidad del sujeto en tiempos del liberalismo. Modernidad y sustracción del goce”, Desde el jardín de Freud nro.5 Impasses y desafíos de la contemporaneidad, 167-175
FAINSTEIN, S., (2013). “Planificación, Justicia y Ciudad”, Urban – Tribuna NS06, 7-20
NEGRI, A., (2020). “De la fábrica a la metrópolis”, Buenos Aires: Cactus





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